Seremos reemplazados por lo creado en la robótica

Seremos reemplazados por lo creado en la robótica
Seremos reemplazados por lo creado en la robótica

Ante que nada es importante definir lo que la robótica significa, como la conocemos hoy día. Abarca el conjunto de procedimientos y recursos aplicados al diseño y empleo de piezas organizadas para la construcción y operación de un organismo autómata, que permite realizar tareas y operaciones, facilitando y/o sustituyendo la mano de obra humana en la industria moderna.

Los autómatas entonces, son instrumentos que contienen mecanismos que permiten, dadas sus características estructurales móviles o poli articuladas, imitar determinados movimientos de un operador para ejecutar un trabajo; así mismo, tienen la capacidad de seguir instrucciones proporcionadas por el entorno para supervisar o controlar su operación y funcionalidad.

En el diseño y fabricación de los autómatas, intervienen varias disciplinas de la física y la ingeniería, como son la mecánica, eléctrica, electrónica e informática entre las más importantes.

Evolución de la robótica

Desde épocas remotas, el hombre ha estado en la búsqueda de mecanismos que nos permitan solucionar, mejorar y simplificar actividades cotidianas, constituidas como difíciles o de alto riesgo, mediante el uso de herramientas no humanas.

El termino “Robot” derivado de robota, tiene sus orígenes en la obra escrita en 1920 por el checo Karel Capek llamada Robots Universales Rossum y significa esclavo o trabajo, según el idioma esloveno y checo, respectivamente.

A finales de los años 50 los estadounidenses Joseph Frederick Engelberge y George Charles Devol, forman la compañía Universal Automation Inc. o Unimation, dentro de la cual se desarrolla el primer robot industrial llamado Unimate, el cual consistía en un brazo hidráulico articulado utilizado en la cadena de montaje para la empresa General Motors.

Dicho artefacto se encargaba de tomar las piezas calientes fundidas provenientes de los moldes y trasladarlas hasta el área de soldadura, evitando que el personal estuviera expuesto a los gases, que producían quemaduras o cortaduras durante su manipulación. Este tipo de organismo programable y a los de su tipo se les conoció como autómatas de transferencias programables.

La capacidad de manipulación de los brazos programables para aquel momento era limitada, y solo se utilizaban para trasladar objetos a pocos metros de distancia.
Para finales de los años 60 y principios de los 70, y gracias al diseño de otro estadounidense llamado Victor Scheinmanse, de desarrolló un brazo articulado eléctrico de seis ejes, el cual tenía la capacidad de posicionarse en cualquier punto del espacio, y gracias a su lógica de programación mediante el uso de una computadora, realizaba tareas de mayor precisión que Unimate, como el montaje y la soldadura en las líneas de ensamblaje en procesos industriales en serie.

Seremos reemplazados por lo creado en la robótica
Seremos reemplazados por lo creado en la robótica

Generaciones en robótica

Debido al progreso de estos sistemas, nos encontramos que se pueden clasificar según su evolución como sistemas de Primera, Segunda, Tercera y Cuarta generación.

Cronológicamente los primeros sistemas son los “Manipuladores” diseñados con sistemas básicos de control y con modos de operación manual, fija y/o variable. Los de “Aprendizaje” como una evolución natural de los anteriores, se valían de una etapa realizada previamente por un operador con la intención de copiar estos movimientos.

Los sistemas de tercera generación eran diseñados a partir de órdenes lógicas, controladas por microordenadores, donde las instrucciones eran específicas para una tarea y no se necesitaba de ningún operador.

Y los de cuarta generación se dieron lugar como aquellos capaces de interactuar con el entorno, utilizando sensores para tomar decisiones en función de las variables obtenidas para mejorar o realizar el trabajo de la forma más precisa.

Basado en lo anterior podemos darnos cuenta que las aplicaciones de los llamados robots en el ámbito industrial son muchas, donde la pionera fue el sector automotriz que los utilizaron desde sus inicios, y que actualmente los incluye en casi todos sus procesos con aplicaciones de manipulación, soldadura, pintura, ensamblaje, entre otras; destacándose también en los ramos de alimentos, textiles, plásticos, maderas, medicina, militar, etc.

Es una realidad que la utilización de la robótica en los actuales momentos mejora los procesos industriales, aumenta la productividad, perfecciona la calidad de los productos finales, evita la exposición de personas en ambientes peligrosos o contaminantes y permite ejecutar trabajos que por sus características propias no pueden ser realizados por el hombre.

Visión actual

¿Pero esta revolución industrial como impacta en nuestra vida cotidiana y en nuestros puestos de trabajo? Desde hace más de una década, los procesos industriales se han inclinado por la automatización utilizando robots en sus procesos y generando para las empresas mejores dividendos.

Las empresas proveedoras de organismos autómatas y debido al desarrollo en conjunto de la inteligencia artificial y la tecnología, están ofreciendo robots realmente hábiles para realizar tareas delicadas en el área industrial. Situación que se ha visto reflejada en las industrias como las de ensamblaje de artefactos electrónicos.

Hoy en día, se observa una reducción en la mano de obra humana calificada, ocasionando mayor penetración de la robótica industrial: se tiene previsto que en los países mayormente industrializados la tasa de crecimiento de robótica sea de 12% anual hasta el 2019.

Otro índice alarmante estipuló una tasa de reducción de empleos mayor al 40% en los Estados Unidos, que pudieran desplazar al hombre por sistemas robóticos en la próxima década.

Sin embargo, la situación que se presenta no debe verse con tanta preocupación, ya que la robótica también esta pensada como una herramienta complementaria para facilitar el trabajo de los operadores o abrir nuevos conceptos de empleos en las fábricas. La robótica tiene también una parte social, y es aquella que no esta dirigida al ámbito industrial.

La industria militar, en medicina, para efectuar tareas domésticas, servicios a discapacitados, están viviendo una era muy interesante al utilizar las máquinas robóticas, debido a las posibilidades que tienen de asistir y llevar a cabo operaciones de salvamento, cirugías y apoyo a personas con alguna limitación funcional.

La robótica posee como principio la integración de las relaciones entre humanos y máquinas, buscando la aceptación de las personas en el trato con organismos inteligentes que pueden realizar servicios y tareas para determinadas industrias. Así que por el momento, el hecho de ser reemplazados por las máquinas tendrá que esperar.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*